José Briceño Diwan

hace 1 año · 4 min. de lectura · visibility 0 ·

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Gramática conspiranoica para dummies


A veces el constructo de la gramática conspiranoica sirve para explicar fenómenos contemporáneos sobre tesis que pareciendo ser ciertas, por espantosas nos negamos a creer como esa de estar hipervigilados con bombardeo de programación neurolingüística desde las múltiples pantallas de entretenimiento que nos empeñamos a seguir sin saber que los pasatiempos guiados son la excusa perfecta para que el cerebro se apague (National Geographic dixit), en este caso para hacer un llamado de atención de forma bastante particular y por puro necio, con la convicción de necesidad solo para decir en unos años “LO DIJE” a todo aquel que me soporte en un futuro cercano.

Por vivir en el universo de lo posible creo factible cualquier tesis que intente explicar de manera lógica todo lo que me rodea es una técnica de supervivencia que ayuda hasta en el ámbito laboral. Desde mi particular esquina veo con asombro como cultura y erudición son asuntos que corresponden a círculos cada vez más cerrados, lo popular que por cierto es masivo supura un aura rancio de panfleto sensibilizador en cuanto es posible justificar la maldad y hasta convertir a los malos en una suerte antihéroes , si no me creen pregunten a cualquier fanático de la guerra de las galaxias y les aseguro que el 90% quiere ser soldado imperial , Darth Vader o cualquier malvado de aspecto aterrador , como cada momento salen al mercado cosas que exploran la maldad como excusa de locura y hasta premios Oscar se llevan, todos los días nacen fanáticos de películas donde destripan, descabezan, acribillan, explotan, apuñalan, bombardean y los malos en el fondo plantean hasta dilemas morales, como en los Vengadores (Avengers) donde el malvado (Thanos, por cierto, así se llama un semidios de la literatura griega clásica, guardián del taller de Efesto) asegura querer matar a la mitad de los habitantes de la galaxia como ayuda para que recuperen sus respectivos planetas, viéndolo con los ojos de la lógica humanística nos espantamos para volvernos de parte de unos buenos que si bien tienen buenas intenciones condenan a los humanos (por ejemplo) a morirse de superpoblación que aniquile el noventa y nueve por ciento de la población, volviéndonos más estúpidos en el camino como para no tener que esperar cuando menos diez mil años para ser medianamente civilizados, una hecatombe de carácter global.

Visto con los ojos de la razón no queda más que solidarizarse con el villano que acaba con el calentamiento global, el hambre, la contaminación ambiental, el renacimiento de las especies, un mar vivo, sin radiación, lluvia acida, El niño ni enfermedades asociadas a la mala calidad del aire que respiran donde viven.

Eso señores (y señoras) sería darle un millón de años más al planeta como mínimo, entonces caes en cuenta que es un argumento escrito de manera retorcida para hacer a la gente creer que ser tan malo al final tampoco es que resulta terrible si en el fondo tienes buenas intenciones, esa escala de grises donde se encuentra alojada la estrategia de condicionamiento neurolingüístico que me puedo permitir inferir (con aparente razón) que los guionistas insertaron eso como elemento dinamizador de la trama para hacer entender a los espectadores que hasta el mal puede tener buenas intenciones pero ser incomprendido . Esta apreciación muy personal además de evidente, insertada en un producto fabricado a la medida con estándares de producción publicidad y mercadeo para ventas globales y millonarias para un público ávido de fantasías imposibles, salas llenas y años de repetirse en todos los canales del cable por siempre jamás, eso significa muchísima audiencia asegurada para recuperar la inversión, no hay nada al azar, pixel por pixel y diálogos apegados a guiones exhaustivos hacen pensar que si ahí sale no sería descabellado pensar que es una tendencia global.

En resumen, el intelecto está involucionando hasta hacerse terreno de los aparentemente ignorados pero que por ser minorías tan reducidas son vistas como ejemplares de una clase educada y no los maleducados de la clase por ser una minoría cuando la “buena educación” de las mayorías va en serio retroceso acelerado de vulgaridad vestida con ropa de diseño o ideas filosofocompliquistas para justificar posiciones ininteligibles, el mal gusto es una constante , la ignorancia a pesar de tanta información es cada día más abrumadora ante las múltiples facilidades de educación simplista y sesgada del internet que a su vez te ofrece estadísticas basadas en páginas más visitadas que salen de primer lugar de tus búsquedas, nunca en categorías de credibilidad o consideraciones intelectuales y ni aun conociendo de antemano la frágil credibilidad de muchos artículos buscan información complementaria que valide o invalide tal o cual tesis , hay una inmensa cantidad de seres humanos funcionales que se reducen a un mínimo de interacción intelectual quien sabe por cual fenómeno, el asunto es que la inteligencia parece ir en retroceso a niveles atroces , algo se presiente mientras escucho como desde la clase muy baja hasta la más alta le rinden honores al regueton cuando esa cosa debería ser música de parias y no de ciudadanos con más sexto grado, el uso masivo del internet es casi exclusivo para ver pornografía, redes sociales, noticias escandalosas, diarios del corazón y hasta videos de ejecuciones pero nunca jamás para dedicarse a investigar a profundidad temas políticos, por ejemplo , historia hay de sobra para poder estar ubicados en la realidad del mundo.

El mundo está siendo arrastrado total y endemoniadamente a dos escenarios, el del caos apocalíptico inducido por la misma humanidad que se engaña pensando en salir bien librados con la fábrica de pobres que el planeta se ha vuelto, la cantidad de basura que contaminamos todos, el estado deplorable del ambiente pero como si fuera poco los medios han adoptado una línea general de entretenimiento basado en personajes malvados que les permiten ubicarse en tesis de dictadores posiblemente benévolos que darán una redención pero que serán igualmente felices porque hacen conclusiones emocionales (y lógicas) que pueden conllevar a situaciones equivocas .

Lo peor es que si lo vemos en perspectiva podemos también rendirnos ante el poder de la ficción, ese que otorga poderes proféticos, reconociendo la tendencia y volver épica su historia tienen el pleno conocimiento que los espectadores comenzaran a pensar en concordancia, puedo imaginar que eso está orquestado de manera evidente con la intención de prever un posible desenlace lógico similar, que se yo, mil bombas en el medio y lejano oriente, un virus que acabe con el África negra, los chinos, los Indios o cualquier episodio de exterminio que asegure la reducción y posible supervivencia del resto de la especie, eso se quedará registrado en la psique de las futuras generaciones , jugando adelantado a la posible redención.

Estas apreciaciones aunque muy personales por eso mismo pueden ser falsas, no están basadas en ningún estudio serio, no existe ningún académico socialmente aceptado que se atreva a exponer tal teoría sin ser tachado de conspiranoico, mi tesis tan cierta como que cada navidad Santa en persona me da medio kilo de carbón con el que cocino a la parrilla el bistec de la amargura cada veinticinco de diciembre desde hace tres años. El ejercicio conspiranoico hace bien, es un tipo de periodismo en el que los locos parecen muy cuerdos, por lo que me honra visitar el género de vez en cuando para intentar creer que el loco es el mundo y no yo.

José Briceño, 2020

Gramática conspiranoica para dummies


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