José Briceño Diwan

hace 2 años · 5 min. de lectura · visibility ~10 ·

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Ensayo sobre la tolerancia

  La palabra Tolerancia en estos tiempos ha ganado un auge inmenso, se supone que todos debemos serlo con nuestros vecinos y al parecer tiene más mérito mientras ellos sean más atorrantes, desde el pastor evangélico que predica a gritos en un vagón del metro , las feministas que te miran con odio por cualquier cosa, que si las admiras por bellas las estás violando por verlas como mujeres que son , porque no las miras, porque eres hombre o por algún cuento raro de un supuesto patriarcado que las ofende aun cuando los pensamientos de quien esto escribe estén muy lejos de esos pensamientos de teórica dominación machista. En el mismo canal de ideas vemos a la comunidad LGBT que tiene similares actitudes a las lesbianas militantes con el añadido de que si bien las primeras te llaman misógino si respondes a alguna de sus ofensas sin sentido, estos te llaman homofóbico por cosas tan simples como considerar que el “Día del orgullo gay” es una tontería pues tengo la sensación de que es un sinsentido celebrar de gratis un tal orgullo que en realidad no lleva a nada, ahora si me dicen que es un día para celebrar el ingenio de algunos genios que han sido gay o lesbianas , podría ser, pero aun en ese caso creo que se debe celebrar la inteligencia no la preferencia sexual, es algo así como hacer el día del orgullo para los comedores de caraotas (frijoles negros) con azúcar y queso llanero, algo que levanta una de esas polémicas estúpidas y que de paso generan multitud de ofendidos que gritan en las redes sociales que ellos si comen eso como si hablasen de que conocen a fondo la mecánica cuántica.


En fin, creo que la tolerancia es una muy mala palabra que como todo ha sido peor entendida y execrablemente utilizada por todos, desde que comencé a pensar en el asunto he decidido no ser tolerante con nada ni con nadie nunca más, antes de que cierres este articulo para no seguir leyendo te ruego que examines algunos argumentos. Ser tolerante me parece una grosería mayúscula pues infiere que debo aguantarte, es decir; que como yo soy mejor que tú debo permitirte ,como gesto magnánimo de mi superior intelecto , dejarte ser, como una suerte de acto de conmiseración para con tu condición, uno tolera el sol y sin embargo cuando hace calor busca maneras de bajar la intensidad del ahogo natural de sentirse acalorado en exceso y digo que lo toleramos porque no hay modo de decirle al sol que deje de empeñarse en dar el calor que me tiene harto, maldecirlo no tendría sentido y además nadie me obliga a vivir en un país (bueno si, pero pensemos que soy un señor libre en verdad) donde la temperatura media es de 35° centígrados casi todo el año, por tanto toca tolerar su existencia pero también permitirme ciertas estrategias para no aguantar calor en exceso sin que esto presuponga una ofensa mayor al astro rey.

Digamos en cambio que me refiero a algún grupo humano de esos que se ofenden solamente porque no militas en sus filas, eso no solo aplica para quienes tienen una preferencia sexual distinta a la mía (por ejemplo), también están los religiosos que se sienten profundamente insultados cuando te quieren explicar por cual razón la biblia fue escrita por dios y tú les respondes que te parece un gran cuento chino, ahí sin importar a cual variante cristiana pertenezca tu interlocutor enseguida te miraran feo, dependerá del grado de fanatismo o de ignorancia de quien te interrogue para la dureza de la opinión sobre ti que este pueda tener. También tenemos a los fanáticos de algún género musical, esos que se sienten insultados cuando les solicitas que por favor bajen el volumen de esa cosa horrenda (merengue, bachata, regetón, salsa brava, balada pop , trap y la lista sigue) que ponen a volumen de estadio de futbol en todas partes y que libre dios que reclames, las mayorías te ofenderán pues no entienden como a un ser humano normal no le agrada la vulgaridad.

También están los vegetarianos, fumadores de marihuana, psiconautas, santeros, malandros, supremacistas raciales, anti supremacistas raciales , fanáticos de películas o de series de televisión , las que se operan y las que no les gusta operarse sin olvidar a los más rudos, la “gente normal” a quienes cualquier cosa que salga de sus estrechos cánones de conducta les parece una ofensa mayor. La parte más increíble es que cada uno de ellos clama por la tolerancia como una vía, es decir, que todos son buenísimos y como son amos de la moral soportan que seas diferente como prueba su ser tan superior como para dejarte vivir a pesar de ser imperfecto.

La verdad es que todo sería más justo si solamente nos aceptáramos tal cual somos, sin obligar a nadie a ser afín, el asunto es acercarse desde las similitudes y no desde las diferencias reales o inventadas.

¿Al vecino le agrada escuchar pontificar a un dios determinado al que la humanidad tiene rogando dos mil años por un milagro que los salve de la terrible alegría de estar vivo? vale, dele, con tal que no me atormente con sus manías mejor que se reúna con sus iguales y vivamos felices; ¿que al señor presidente de la junta de condominio le gusta salir los domingos con falda y tacones? bravo por él, que igual con que no me moleste todo va bien, es su vida y debe buscar lo que le hace feliz, la señora del 20.04 se operó , ¡qué bonita se debe ver sin ropa!, lástima que no me hace caso. Y así todo el variopinto panorama de cualquier edificio caraqueño de estos tiempos, si no molestan a nadie bien por ellos, pero si por ejemplo, el vecino del piso cuatro (y el del cinco, el del apartamento de abajo , la señora conserje y las evangélicas del primero que parecen no tener más discos que el único malo del maestro Juan Luis Guerra, el de las abejas) si todos esos bárbaros me atormentan con los decibeles de su música obligándome a ser participé de algo que me desagrada, el señor de la junta de condominio se pone a tocar mi puerta para expresar su amor (no correspondido por mí)sin tener en cuenta que su presencia no me es nada grata, el evangélico me atormenta cada vez que uso el ascensor o cuando nos tropezamos en el metro a la hora pico y como si fuese poco monta su tarima en el parque del edificio para micrófonos con salida de quince millones de vatios con sonido envolvente desde donde hará un pormenorizado recuento de cómo y porqué el Armagedón está a la vuelta de la esquina y yo debo aceptar a cristo en mi corazón , tener que ser tolerante no aplica en ningún caso pues me están molestando y es complicado ignorar a quienes te hacen sentir incómodo sin tan siquiera tener la cortesía de permitir que uno diga que NO, en ese momento puedo pensar que muchas veces el odio debería tener excepciones de ley como excusa para defenderse de la tortura gratuita a la que somos sometidos en pos de la corrección política y la tan mentada tolerancia.

La parte más grave es que en el caso de ser agredido o molestado además se es acusado de asocial en alguna de las acepciones peor calificadas. Si mantenemos todos un baremo para evaluar a nuestros semejantes porque (dejémonos de cosas) en este mundo tan violento uno siempre hace evaluaciones de nuestros semejantes , desde el hijo en el caso de las familias complicadas , del jefe para saber en qué momento te haga alguna trastada para despedirte , del compañero de trabajo para poder confiar en él pues eso es importante , la esposa no vaya a ser que con el aburrimiento de la cotidianidad le dé por darte el esquinazo con cualquiera , en fin, evaluamos todo como medida de supervivencia además igual aplica para saber cómo no ofender a las personas recordando que caras vemos pero trastornos mentales no sabemos, hasta que nos explotan en la cara.

En fin, la palabra correcta es aceptación y el complemento, es no molestar al prójimo con nuestras preferencias, listo, el mundo comenzará a funcionar pues ya nadie se creerá superior o inferior por nada. Si la señora se opera si no le aplauden pero tampoco la molestan con críticas y momentos incomodos, el señor de la falda y tacones sale sin molestar a nadie pero tampoco obliga a las personas que se sientan incomodos ciertos rasgos de su personalidad, bien por todos. Si en realidad nos importara poco la opinión o acciones de quienes a decir verdad ni a cuento vienen, lo que resultaría en que ni tan siquiera te des a la oportunidad de pensar porque te importa tan poco la opinión de terceros, cuando la gente sea feliz sin estresarse por quienes lo quieran pero que todos acepten que existen en calidad de iguales. He ahí por cual razón me empeño en decir que la tolerancia debería ser abolida de su sitial y sustituida por la muy sana aceptación del prójimo, que ese prójimo no se ofenda por que no compartes su estilo de vida pero que tampoco se moleste porque haces reflexiones en torno a las razones por las cuales no te agrada ese estilo de vida/gusto/paladar, etc., etc…

Ensayo sobre la tolerancia



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Comentarios

José Briceño Diwan

hace 2 años #1

#1
exactamente

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