Miguel Orellana

hace 3 meses · 13 min. de lectura · visibility ~10 ·

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"El Método Orellana" (Volumen IV). Artículo número 09.

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Los gritos mudos que a veces asediamos en un rincón de nuestro ser interno por no ser el momento idóneo para dejar salir todo lo que vamos acumulando en el trayecto de la vida, una razón para esperar entre el desespero y la agonía el tiempo indicado para al fin liberar lo que de vez en cuando nos atormentaba, según “El Método Orellana” (Volumen IV).

 

Bienvenido:

 

Dentro de la humanidad una de las cosas que nos cuesta poder controlar es tratar de hacer “silencio” a pesar de que siempre queremos apoderarnos del término “hablar y decir” de la verdad ante todo lo que vemos, muchas veces queremos “hablar o decir” lo que nosotros pensamos, criticamos, opinamos y hasta reflexionamos (en un tiempo corto mas no el ideal) sobre todo aquello que podamos escuchar, ver, sentir y palpar dentro y fuera de los ambientes en los momentos en que nos encontremos en ese espacio-tiempo de los círculos sociales o dorados que vamos creando o perteneciendo, no a todos le gusta callar, ¿y a quién le gusta callar lo que tenga que expresar?, ¡a nadie!, pero qué pasa si en el momento decimos algo y resulta ser el detonante para que todo explote y esto pueda traer terribles consecuencias donde tú también te verás inmersamente afectado antes las palabras, obras y acciones que tomaste en virtud que no esperaste solo un momento más para tratar de “hablar, decir o expresar” con algo de sabiduría lo que tanto tenías reservado en un rincón de todo tu ser, tratando de ver otros panoramas desde otro punto de vista y hasta incluso poniéndote en el lugar del otro aunque no sea de tu máximo agrado, lo que pasa con “el silencio” es que obviamente nos cuesta mucho aplicarlo en nuestras vidas y más que todo hoy en día porque cada quien vive a los intereses de sus propios beneficios, defender sus teorías relativas o únicas de su vida, encerrar su forma de ver la misma mas no compararla con las de lo demás, y gritar cuando sea necesario porque al vernos rodeados o encercados creemos que “gritar” nos va a ayudar a que nos veamos como más poderosos ante cualquier situación en que nos encontramos y más aún cuando vemos que estamos perdiendo la batalla porque según otros ellos tienen la razón mas no tú, muchos seres vivos ven el silencio como un insulto porque creen que lo están “callando” o “cohibiendo” hacia eso que tenga que dejar salir a flote para que pueda llegar a la superficie sobre cualquier tema que se esté tocando o aplicando, solo que suelen confundir “el silencio con el callar”, pero no todos pueden ver esta virtud del silencio más bien como una meditación y profundo análisis para luego hacer una entrada triunfal sobre cómo hacer caer “la razón” al piso y esto conllevará a un efecto mariposa donde rebotara infinitamente para todo aquel que creía que solamente tu hacías silencio porque no tenías nada bueno o lógico que decir y hasta pudieran pensar que fuiste “cobarde” de presentar tus argumentos al momento que al parecer era el idóneo. 

A veces cuando no aplicamos el silencio y solamente decimos lo que tengamos que decir sin controlar el tono de la voz, expresión facial y señas corporales hacia otros seres vivos y dejamos escapar todo lo guardado contra eso, aquello, cosa, persona u otro existente que tenga vida dentro de nuestra realidad simple sin pensar un momento sino que nada más nos dejamos llevar por las emociones y sentimientos negativos pues entonces podremos hasta herir y cortar de manera incurable y nada retornable para eso donde nuestro “hablar y decir” ya no tiene como recogerse ni que puedas retroceder el tiempo porque en tu realidad ya no se puede, sabiendo que si en dado caso cometiste un error no queda más que pedir disculpas, perdón o dejar que tu orgullo sea quien maneje la situación llevándote a un laberinto probablemente sin salidas donde las palabras o acciones que salieron sin tomar en cuenta lo que te rodea, lo que te apoya o lo que te sigue tengan otra opinión ahora de lo que eres sin saber porque hiciste eso que según tu estaba bien, si tan siquiera ellos preguntarte “por qué” hiciste o dijiste eso que ahora parece más bien dañarte más a ti que a los demás, aunque también pudiera verse al revés y que los demás sea lo que más se perforó sin tener remedio de como acomodar la ruptura de ese piso que se veía sólido, fuerte y confiable y ahora es tan frágil porque así tú lo quisiste convertir, nada más por cegarte ante tus emociones en vez de tus razonamientos y no ver con claridad los indicio que se nos presenta adecuadamente para actuar de forma tranquila y nada volátil (a pesar de que esto es un milagro a que suceda en el comportamiento del individuo), ya que ellos o algunos de alguna forma se preocupan y se ocupan de que tú puedas estar bien entre lo que cabe, ya que en la travesía de las emociones negativas vivas por “el aquí y el ahora” de ese momento en que estás hablando de manera gritada o enfuscada por todo lo que sientes contra eso pues toma el poder en ti como la ira, frustración, desespero, desesperanza, agonías, angustias, incomodidad, enfado, miedo, impaciencia, odio, intolerancia, venganza, temores, entre otros, que nada más hacen que tu pierdas la razón, el entendimiento, la comprensión y el dominio de la situación confusa, adversa, enredada, terrible, trágica o hasta imparcial que puedas estar viviendo con eso que tiende a molestarte a cada segundo o de vez en cuando en tu mente y en tu espíritu haciéndole un mal energético con baja frecuencia en la vibración que produces y emites desde lo etérico a toda tu  alma y resulta que al final en vez de decir algo con total sentido, lo que hiciste fue decir algo que hasta no tenía lógica o raciocinio alguno para tratar de solucionar lo que se ameritaba según tu o establecer distintos patrones conductuales para solamente levantar una pared después de haber prendido fuego en el ambiente en donde te encontrabas, dichos patrones los denomino “Las Once Razones del No Estar”, tales como:

  • Este soy yo y me sabe los demás
  • Prefiero estar solo ante que otros me cambien
  • Me da igual que muchos se alejen de mí
  • Soy tolerante ante eso que me traiga beneficio
  • Si el mundo está en contra mía, pobre de él
  • No puedo estar con ninguno que no piense como yo
  • No puedo estar al lado de alguien que piense mejor que yo
  • No estaré con seres vivos que me ayuden a continuar si no es a como digo yo
  • Soy como soy, y nada me cambiará
  • No puedo callar ni silenciar aunque sea un segundo para reflexionar antes de hablar y decir sin importarme sus consecuencias
  • Mi hablar y decir es lo único que cuenta

Y así vamos creando muchos motivos o razones de las cuales quizás lo que hará lamentablemente es alejarnos cada vez mas de aquello que alguna vez le importamos o solamente querían que viéramos otras perspectivas antes de juzgar cualquier hecho que sucedió o estará por suceder, y en virtud que no es muy fácil que digamos predecir lo que pasará, seguimos imponiéndonos ante algunos mensajeros del futuro (intuición, presentimiento y corazonada) eso que según nosotros es lo que es y no existe nada que lo cambie, debido a que nos cuesta entender y aceptar que el tiempo pudiera darnos a simple vista las repuestas del porque el silencio en muchos momentos en el que vivimos es mejor o preferible aplicarlo aunque sea por un minuto y luego que analizamos lo que las emociones negativas querían dejar salir, lo procesamos por un rato con emociones positivas tratando de canalizarlo para un bien y así tal vez pudiera funcionar para que lo que digamos o expresemos sea más bien para hacer entrar en razón a los que otros esperaban un comportamiento hostil y agresivo de nuestra parte, “el silencio no es callar, es una virtud que si aprendemos a manipularla a nuestro favor podremos ver otras razones que aunque no tenga lógica alguna para nosotros nos dará la sabia decisión de esperar un momento pese a las emociones o sentimientos que queramos dejar salir de forma gritada o enfuscada contra eso, aquello, cosa o ser existente que tenga vida sin pensar ni medir las consecuencias que estas expresiones por nuestra parte puede ocasionar, sin saber si esto también nos puede herir o cortar, es mejor hacer un silencio y escuchar atentamente pese a las contradicciones de todo lo que somos, quizás cuando nos toque expresarnos podamos decir algo con sensatez que hará que todo cambie a nuestro favor o a favor de todos”

En el paso que vamos llevando por esta vida en este lugar tan especial que llamamos “Planeta Tierra” nos cuesta muchísimo dejar fluir las emociones y sentimientos que vamos apresando porque creemos que de esta forma nos hacemos ver débiles o vulnerables ante situaciones vivenciales en esos espacios que nos circunda donde muchos siempre están a la deriva, a la defensiva y a la vista de lo que hagamos o dejemos de hacer, a veces preferimos tomar el papel de rígido, fuerte y bravucón ante que el personaje verdadero de lo que somos como humanos e individuo personalizado si permitimos que la interferencia de las energías que recibimos o damos no nos aleje de lo que realmente somos por dentro y por fuera, debido a esto vamos creando distintas personalidades para cada ambiente en el cual nos sumergimos o nos adentramos para que nada ni nadie nos pueda herir, ya que según experiencias del pasado nos enseñó que abrir tantas puertas también es provocar a otros a que se puedan aprovechar de lo que sepan de eso que fuimos alguna vez, lo que pasa es que cuando nos vemos obligado por esos beneficios que nos da estabilidad, tranquilidad y comodidad en nuestras vidas preferimos “callar o gritar” cuando algo no nos cuadra con respecto para nuestro bienestar general en lo personal; si callamos solamente nos haremos un daño terrible irreparable donde nuestra opinión ya no será tomada en cuenta y que si lo hubiésemos analizado dentro de la virtud del silencio y luego expresado con total serenidad, confianza y calma desmesurada pues todo tal vez se le vea otro sentido a lo que ahora nos puede estar atormentando, pero si gritamos fuertemente sin tomar en cuenta lo que digan lo demás y solamente “hablar y decir” sin callar por un momento y ligar estos gritos con todo lo que sentimos emocionalmente incluyendo a “nuestro ser” y “a nuestro soy” pues abriremos muchos portales donde saldrán demonios y bestias que jamás regresaran al menos que empieces a buscarlos entre los bosques sombríos y nublados y pantanos llenos de monstruos sin tener tú alguna defensa contra ellos porque te quedaste solamente en un vacío sin preocuparte en dejar aunque sea algo para ti reservado y ver si algún ser vivo real, místico o espiritual podrá sacarte de ese lugar para que luego puedas empezar un viaje desde la nada y buscar la luz que te ayudará a regenerarte y renacer de las cenizas sabiendo que “el gritar” a voz fuerte no fue más que un sacrificio que probablemente tenía que pasar así porque solo era la manera de dejar salir lo acumulado o tal vez fue el peor error que tuviste como acción en el instante donde creíste que hablar con rigidez y con tono altísimo sin ver a otros lados era la única manera de imponer tu forma de ver la vida o la vida de los demás del cómo debería ser las cosas según tu criterio, sin ponerte en el lugar de los hechos o en las emociones y sentimientos del otro que también se vio sumamente afectado y dañado por todos los gritos que tu decidiste expresar debido a que no podías más, solamente te dejaste llevar por el ahora sin ver y sin importarte que ese “ahora” ya no regresa y menos producirá o hará algo para bien hacia el futuro que tu querías solidificar, ya que para ti estaba bien hacerlo así y no elegir otro ambiente vacío como la punta de una montaña y dejar que el aire reciba tus gritos desesperados transformándolos en ruidos molestos para la naturaleza y que como esta es tan sabia pues ella solo deja que tú seas libre y dejes salir todo eso que puede estar carcomiendo la esencia de lo que eres, pues a veces es preferible desahogarse con algo de la creación que sea netamente perfecto y que no te va a reclamar de ninguna manera, ni regañar, apartar, deshacer o dejar de tomarte en cuenta porque le gritaste miles de palabras o millones de sonidos que solo eran ruidos y dagas muy afiladas que cortaban hasta los árboles de su alrededor y secaban los ríos que la hacían hermosamente gloriosa, pues la naturaleza es tan sabia en todo lo que es que más bien ella a pesar del terrible daño que le causaste te va a abrazar, a consolar, a darte nuevos aires para respirar y así calmar y aliviar todos tus pensamientos que por fin dejaste salir, y luego con el paso del tiempo ella te ayudará para transformar tus gritos en agradables silencios donde todo tu ser te lo va a agradecer para cuando te toque “hablar y decir” lo hagas de una forma más inteligente, razonable y entendible y puedas hacer que otros se acerquen a ti porque pareciera que esta vez fueras un maestro o un guía que se convirtió en un buen líder de cómo o cuando es que los gritos deben salir de forma silenciosa, armoniosa y esplendorosa para que otros puedan aceptar sin obligación de aplicar lo que tu tengas que decir. 

La vida suele ser tan misteriosa que si no las pasamos averiguando el todo por el todo pues capaz que nos lleve a la locura, pero que si aprendemos a vivir entre la locura estando cuerdo con lo que la consciencia nos dicte sin dejar de ser nosotros mismos sabiendo que podemos cambiar si alguna vez hacemos algo o tomamos algo en nuestra forma de ser que no está bien visto para nosotros o los demás, pues entonces podremos caminar en la cuerda floja confiando en que el universo dará las indicaciones de que el momento ha llegado para eso que llevamos tanto tiempo esperando sacar lo que nos atormentaba a cada instante o de vez en cuando, sobre todo a la hora de ir a dormir, solo que gritábamos internamente en un rincón de nuestro hogar espiritual porque sabíamos que si dejábamos fluir libremente nuestros pensamientos a flor de piel sin tomar en cuenta su causa y efecto a todo lo que nos circunda pues esto podría traer terribles consecuencias que como dije anteriormente no tendría reparación alguna; a los humanos nos cuesta aceptar que muchas cosas se sabrán cuando sea el tiempo perfecto indicado e idóneo, y cuando entramos en el desespero y la desesperanza de que eso pueda saberse y al fin arrancarnos la herida que manteníamos viva porque no éramos capaces de sanarnos internamente y solamente guardarlo en un archivo del más allá de nuestro universo y cuando viésemos la oportunidad exacta de abrir esa gaveta y sacar los papeles archivados con miles de cosas por decir a eso, aquello, o ser vivo existente por fin veremos la luz de que se hizo justicia ante algo que ya sabíamos o nada más que ya queríamos que supieran, solo que no lo hicimos anteriormente porque supimos que si lo hacíamos podíamos crear un bomba atómica muy grande esparciendo muchos males que luego nos tocará limpiar y esto tomara muchísimo tiempo trayéndonos a nosotros solamente atrasos; siempre o casi siempre “todo sucede por algún motivo”, parece mentira que “todo tiene un propósito”, una razón de ser, hasta lo más loco suele tener una lógica dentro de su ilógica probabilidad de que eso tenía que ser o pasar, pero somos humanos y entre las imperfecciones es “no ser perfecto”, “nadie lo es”, aprendemos por ensayos y error y así es que por cada experiencias que vamos viviendo deberíamos agarrarlas y no desecharlas, porque si la tiramos a la basura para solamente olvidar el pasado pues esto algún día llegara para atormentar lo que no supimos transformar para un bien y para algo que podría traernos tranquilidad, serenidad, calma, prosperidad y éxitos en nuestras vidas tanto en el mundo etérico, espiritual y material, por tal motivo te presento una forma de dejar salir los “gritos mudos” que reservamos para no dejarlos libres en el momento incorrecto, sino cuando sea el idóneo y ya estemos preparados para que los gritos sean expresados de forma canalizadas, a continuación te presento “Los quince pasos para liberar los gritos mudos del ser interno”

  • Cuando te sientas desesperado, solo haz silencio y medita contigo mismo
  • Cuando te sientas desesperanzado, solo ve la luz del día y di “yo existo por algún motivo”
  • Cuando te sientas sofocado, solo sal y respira un poco
  • Cuando te sientas en angustias y agonías, solo escucha sonidos calmados
  • Cuando te sientas molesto, rabioso y sosegado, solo expresa tus emociones a través de cualquier arte.
  • Cuando te sientas encerrado en ti, habla con cualquier ser vivo y dile que solo te escuche, así no sea el protagonista de a quien tú le quieres decir algo, pero puede actuar como si fuese el protagonista y ayudarte a liberar lo que te atormenta, hablar es bueno
  • Cuando te sientas mal por el hecho de no poder más, solo busca vibraciones en alta frecuencias positivas a través de aquellos que ven la vida de forma distinta y optimista
  • Cuando te sientas agobiado, solo descansa y haz algo nuevo en tu vida, algo que nunca has hecho, aunque sea una vez, hazlo
  • Cuando te sientas atormentado, solo piensa en algo diferente
  • Cuando te sientas atacado, solo espera el momento idóneo para dar lo mejor de ti
  • Cuando veas que todo está en contra tuya, solo mira a otros lados y veras que no eres el único en este planeta
  • Cuando veas que las cosas no se dan a tu favor o a tu manera, solo espera a que el universo te de las respuesta del por qué eso no se dio así, capaz que el universo te dará algo mejor si sabes esperar
  • Cuando veas que todo se van de ti, analiza y reflexiona y luego busca a lo que te apartaron por un momento y explica tus razones.
  • Cuando el tiempo perfecto te abra las puertas de la naturaleza, grita con total serenidad para que tu “hablar y decir” suelte lo que por tanto tiempo guardaste hacia eso, aquello o ser vivo existente, quizás quien recibe los gritos podrá hasta abrazarte porque supiste esperar el tiempo que era perfecto debido a que eso que recibió tus descargas entre ruidos y sonidos te dio el indicio a través de algo que pudo irónicamente “hablar y decir” y es ahí donde es importante estar alerta y atento a todo lo que nos rodea
  • Cuando todo se alinee a tu favor, aprovecha y móntate en ese tren de la vida, no preguntes a dónde vas, pregunta, hasta donde llega

Así que querido lector, vamos a tratar de alguna forma extraña de no gritar todo el tiempo, ya que dentro de los gritos jamás saldrán palabras o decires que se pueda tornar de alguna manera apacible, tranquila y serena dando como importancia la lógica y la razón, siempre queremos estar por encima de los demás cuando “los demás” no tienen suficiente conocimiento de algo donde nosotros ya sabemos o queremos, y cuando los demás no hacen las cosas a como nosotros deseamos, pues entonces solo nos dejamos llevar por el desespero, la angustia y la rabia y lo que hacemos es expresar solo palabras, obras o acciones que se hacen ácidas para quien pueda recibir lo que nosotros sintamos en ese momento; sabemos que muchas veces en el trayecto de nuestras vidas se nos puede hacer muy difícil o complicado poder manejar el control del tiempo cuando solo disponemos del ahora, algo así tan sencillo que una persona te diga que un carro es color azul, cuando de verdad es color rosado, y esa persona te vuelve a decir que es azul, y tu refutas que es rosado porque en tu realidad es de ese color, pero esta persona vuelve a decirte confiado y alteradamente de que ese carro es de color azul, y tu empiezas a llenarte de desespero y le gritas que es rosado, y algo simple como esto provoca una discusión, una enemistad o algo mucho peor, el distanciamiento de lo que podría haberse convertido en algo bueno para ti, sin saber que esa persona era daltónica y solamente por su timidez o vergüenza no quería decirte que veía el carro azul porque sufre naturalmente o accidentalmente de daltonismo donde su realidad es completamente diferente a la vista tuya, en vez de tu averiguar a través del silencio por qué esa persona te insistía que el carro era azul mas no rosado, y lo que hiciste fue darte aplausos no merecidos; tratemos de acercarnos más, de hablar más, de meditar y analizar más todo lo que pasa a nuestro alrededor, hagamos silencio de vez en cuando y luego expresemos con total sabiduría lo que quizás pudiera hasta salvar el mundo o el mundo de los demás, y lo más importante, el mundo que te hace ser mejor dentro de la humildad. Que el Gran Creador, el universo, la vida y el destino, regocijen tu hermoso corazón, bendiga todo tu ser y te glorifique siempre hacia una mejor vida de la que puedas tener ahora, un abrazo!. 

Atte. Prof. Miguel Orellana. 

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