Miguel Orellana

hace 5 años · 4 min. de lectura · visibility ~100 ·

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Una de las mejores emociones y a la vez triste, es el poder extrañar a una persona, según “El Método Orellana”

Una de las mejores emociones y a la vez triste, es el poder extrañar a una persona, según “El Método Orellana”

La vida es algo que todo lo seres humano la tomamos de diferente maneras, algunos viven de una manera muy complicada, otras personas viven de un modo muy relajado, hay seres humanos que viven todo el tiempo estresado, otros viven muy feliz y descansado, algunos con una flojera inmensa, otros llenos de alegrías y de querer siempre hacer algo, la cuestión es, que cada ser humano vive su vida de la manera que más le plazca, pero hay algo en la vida, en el cual siempre nos estará rondando en nuestro quehacer diario, y es, esa emoción de alegría pero más que todo de tristeza que sentimos cuando “extrañamos a una persona”, según el “Método Orellana”, extrañar a una persona, es querer o desear que esos recuerdos que nos dejo ese ser humano, se vuelvan a repetir, con vivencias y experiencias que nos permita aunque sea un segundo, vivir ese momento de gran emoción y magnitud nuevamente, lo que pasa, es que el ser humano se acostumbra muy fácilmente a las cosas, y cuando nos quitan esa costumbre, pues entonces, existirá aquella frase que solemos decir “cuanto extraño eso”, lo seres humanos extrañamos todo aquello que se nos va, sea porque la persona murió, sea porque se fue del sitio donde vivía, sea porque la relación termino, pero sea como sea, siempre habrá esa gran emoción de extrañar y a su vez recordar esos grandes y pequeños momentos que vivimos, con esa gran persona que con gran anhelo, a veces deseamos que vuelva a nuestras vidas, mi padre Sergio Orellana, una vez estando en mi casa, estábamos hablando sobre el gran poder que tiene las personas de acostumbrarse a algo, y que una vez que le quitan esa costumbre, extrañara enormemente “esa costumbre que solía tener”, y en esa conversación surgió el tema de la muerte, que nos toca a todos los seres humanos en algún momento, y en eso, mi hermana empieza a ponerse un poco triste, y mi padre le dijo estas palabra a ella, “hija, usted está muy acostumbrada a mí, usted me tiene atado a la tierra, no he terminado de irme por usted, miguel ya está preparado para aceptar mi muerte, si algún día llegara a suceder, ya he vivido bastante, por ahora, he cumplido todo lo que he querido en esta vida, en su mayoría, he podido cumplir con mis deseos, si dios me llamara o yo me le adelanto, pues entonces espero, que usted me deje ir, ya viví mi vida plenamente, corte ese cordón umbilical que aun tiene conmigo, nunca se acostumbre a las cosas, porque cuando no están, le costara mucho poder aceptar, la partida de esa persona”, cuando mi padre hablo eso, yo me di cuenta que el tenia totalmente la razón, y una de las mejores frases fue “nunca se acostumbre a las cosas”, eso me quedo a mi totalmente grabado, y es verdad, los seres humanos cuando nos acostumbramos a un gran amor, a grandes casas, buenos carros, a buenos sentimientos de parejas, grandes besos, acaricias, sexo súper apasionado, cosas materiales costosas, y todo lo bueno y excelente que nos puede ocurrir en la vida, cuando ya no están, pues entonces nos queda ese gran “vacio interno emocional” en cada uno de nosotros y es ahí cuando nosotros decimos “cuanto extraño”, lo que pasa, es que a veces la palabra “extrañar” tiene muchas variantes, en su mayoría el extrañar algo, es más bien tratar de vivir nuevamente esa experiencia, si nos vamos a la parte de parejas, cuando suele terminar una relación, así hayan quedado como amigos o que no se hablen, siempre existirá, los recuerdos más bellos y hermosos que usted pudo vivir con esa persona, y es ahí cuando usted dice “cuanto extraño a fulano de tal”, también ponemos como ejemplo a aquellas relaciones que por cuestiones de trabajo, estudios o equis circunstancia de la vida, se tiene que ir de la ciudad, estado o país por un tiempo corto, mediano o largo plazo, entonces a los días, usted empezara a sentir esa gran emoción de decir “cuanto extraño los besos de mi pareja, las acaricias, los abrazos, las palabras bonitas, su forma de ser, de pensar, de jugar, de amar, sus ronquidos, sus pequeños tropiezos cuando da vuelta en la cama mientras duerme, etc.”, también tenemos el caso de los amigos, cuando esa gran amistad tenemos tiempo sin verla, pues entonces quizás podamos decir “cuanto extraño el poder viajar con mi gran amiga (o), el poder ver esa gran sonrisa hermosa y bella de mi amiga (o), el sentir un sentimiento único de alegría cada vez que rio o lloro junto a mi amiga (o), y tener la dicha de poder hablar durante horas y horas con mi gran amiga (o)”, también suele suceder alguna especie de emoción de poder extrañar a alguien, con respecto a las personas que se montan sus cachos o que ya son amantes, ya que si dos personas se sienten súper bien a nivel emocional o físico con la otra persona, una vez que llega a su casa a encontrarse con esa pareja formal, y empieza los problemas, las griterías, la no comprensión y entendimiento y ningún tipo de cariño y muestra de amor, es ahí cuando esa persona dice “cuanto extraño el poder estar en este momento con esa persona”, ósea, con ese cacho o amante jajaja, pero así suele pasar, y uno de los más grandes sentimiento de poder extrañar, es cuando algún ser de nuestra familia y sobre todo si es un padre, madre o hermano, se nos va de este mundo, cuán difícil es no poder no extrañar a esa persona, siempre y de por vida, lo extrañaremos, y podrán pasar 10, 15 o 20 años, y seguiremos extrañando a esa persona, claro, de una forma más asimilable y aceptable, la cuestión es, que lo que verdaderamente extrañamos de alguien, es su forma de ser, de pensar, de hablar, de comportarse, que si era alguien extrovertido, inquietante, sobresaliente, ordinario (a), fuera de lo común, tranquilo (a), picaron (a), tímido (a), sin pena a nada o muy recatado, que si ronca en las noches, que si se tira un peo en la cama antes de dormir, que si lee periódico mientras está sentado en la poseta, que si era obsesivo con la pulcritud, que si era una persona desordenada, o extremadamente organizada y metódica, ósea, es decir, toda su personalidad como tal, “solemos extrañar” con gran emoción, cuando se nos va de este mundo sea porque murió o porque se nos fue a vivir para otro sitio, así que amigo lector, aprenda que el extrañar algo o a esa persona, es un sentimiento único, bello, emocionante (porque sabemos cuánto nos hace falta) y a la vez triste (porque sabemos que a veces no hay segunda oportunidad), y por lo tanto, tenemos que tratar de hacerles llegar a nuestra manera, ese gran cariño, afecto, aprecio, amor y admiración, que le tenemos a esa persona especial que forma parte, de nuestras vidas, hasta una próxima entrega.


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