José Briceño Diwan

hace 1 año · 4 min. de lectura · visibility ~10 ·

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Pensamientos de un descreído

 

La sociedad es un fenómeno curioso y no es de reciente data, siempre ha ido tirando entre la erudición y la locura a partes iguales sin que a veces parezca haber diferencias entre unos u otros. Actualmente vemos como (en teoría) la mayor parte del conocimiento factico sobre los fenómenos comprobables está bajo la égida de la ciencia, además por obra y gracia de Internet hay millones de charlatanes de la nueva era, desde curanderos con péndulo hasta astrólogos de última tecnología dictando cátedras para creyentes absolutos del nuevo milenio. El tiempo histórico que es inconmensurable nos permite hacer cortas centenas de años en pos de los últimos tres mil documentados aquí y allá, comencemos por decir que en el siglo XVI era normal que cualquier científico de la época demostrase que la raza de los esclavos era inferior a las de sus amos arguyendo “pruebas científicas” que respaldaban sus tesis , por otras parte la mayoría de los seres humanos consideraban que la tierra era plana , no así los científicos que durante siglos antes del descubrimiento de américa quienes por referencia de las cartas náuticas habían concluido que la tierra en efecto era esférica de hecho hay quienes aseguran que los griegos (hace cinco mil años) ya lo tenían comprobado , pero hasta ahí no me atrevo.

Si lo ponemos en el siglo XX había una corriente científica que aseguraba que ningún ser vivo podría sobrevivir a los cien kilómetros por hora pues su constitución biológica así lo determinaba, hoy todos hemos viajado a tres veces esa velocidad sin más traumas que el miedo a volar , un catedrático universitario predijo que jamás nadie tendría computadoras en sus casas y hoy hasta en los bolsillos viajan unos aparatos mil veces más potentes que la utilizada por la NASA para el primer viaje espacial pero paradójicamente hay un movimiento global de gentes que aseguran con supuestas pruebas que la tierra es plana y vivimos bajo un falso positivo impulsado por los genios del mal y los alienígenas ancestrales , aunque de esto último es complicado argüir nada porque tampoco existe forma de comprobar su falsedad, la esfericidad de la tierra es comprobable desde cualquier horizonte marino por decir lo menos , eso sin hablar de las miles de imágenes satelitales que se encuentran en vivo y directo vía telescopio Hubble o Google Space.

Esta dupla de locura e ingenio hace de la tierra un lugar tan espantoso como interesante, espantoso cuando te das cuenta que al parecer nadie se da cuenta que lo que hoy parece imposible, tres días después se comprueba y lo posible muchas veces deja más dudas que certezas por lo que he decidido no creer firmemente en nada, en caso de creer en algo no tomármelo muy a pecho pues hay elevadas posibilidades de que esté en un error garrafal. La parte interesante del planeta es que suceden tantas cosas sin explicación, de esas que la ciencia niega y que gracias a eso uno primero le busca explicación lógica pero al no encontrarla simplemente nos encogemos de hombros no vaya a ser un brote psicótico y uno vaya por ahí anunciando que está loco, solo cuando descubrimos que hay otros en la misma situación , la duda va formando nuevas teorías que acercan un poco más a la calma psicológica , aunque ni así compartamos de manera pública nuestra experiencia.

Entre las cosas que me enloquecen es la búsqueda de lo espiritual, durante mi larga vida he tenido algunas experiencias paranormales que no pienso detallar. Una vez estuve muerto por unos minutos luego de un espantoso accidente con la electricidad y la verdad no recuerdo haber visto nada más que mi familia que a modo de espectadores asustados miraban desde la puerta del consultorio como el médico me resucitaba, tenía once años pero recuerdo casi todo con el detalle que el susto me permite y por más que me esfuerzo no recuerdo haber visto luces, abuelos muertos ni música angelical o infernal , todo es un gran parche negro desde que sentí el dolor de la electrocución hasta el pinchazo del anestésico con el que pudieron hacer los catorce puntos de sutura que requirió el agujero dejado por el escape de la electricidad a través de mi muslo derecho.

Desde esa época he estado en una constante búsqueda, leído miles de páginas con relatos de gentes clínicamente muertas que vuelven a la vida, psiquiatras expertos en regresiones , relatos de místicos orientales, metafísica, alienígenas ancestrales , exorcistas y hasta periodistas serios que hablan de la veracidad del fenómeno y hasta hoy no me convencen del todo, así como la religión tampoco porque deja demasiados agujeros en sus teorías que se cubren a fuerza de dogmas , bien sean estos detallados como en el caso católico como solapados bajo condena de lapidación de otras corrientes religiosas de importancia, esto no me hace más sabio, todo lo contrario, envidio la capacidad de creer a pies juntillas que tienen todos (o cuando menos las mayorías) pues hasta quienes alegan no creer en nada terminan discutiendo violentamente en la posibilidad de que Jesús de Nazaret pueda ser un alienígena que utilizó sus vacaciones de verano para dejarse crucificar como si eso fuese muy divertido, la verdad es que hasta la discusión sobre el personaje deja de tener sentido si como bien sabemos no existe ninguna prueba documental de la época que pueda ser utilizada , todo es sobre textos que aparecen trescientos años luego de muerto el hombre por lo que fácil podría haber sido parte del constructo teológico fabricado a la medida de las necesidades políticas de un emperador Romano en decadencia para confeccionar la felicidad de los pobres junto a la fidelidad de los ejércitos por muchos siglos y de manera más efectiva que el sacro imperio muerto desde hace rato.

He terminado por concluir que todo es factible, aunque me inclino más por la teoría de que somos energía y a ella nos devolvemos al morir, que quizás el universo sea como una cebolla con eones de capas hasta terminar en la nada, que lo cuántico dice más de lo que pretendemos saber y que definitivamente lo único definitivo es la muerte , todo lo demás depende exclusivamente de factores transitorios cuya explicación por muy científica que sea también es transitoria y sospechosa de ser desmentida sin piedad por los científicos de un futuro que puede estar a minutos o siglos de distancia en el tiempo, nadie lo sabe con exactitud. Cuando no existe ni tan siquiera la certeza de que lo comprobado científicamente sea absoluto, tampoco tiene sentido que pierda el tiempo intentando constatar que la lógica es parte del desenvolvimiento normal de la vida en este planeta, he decidido aceptar casi todo como factible y desechar lo inútil como innecesario para mi calma mental, lo que tenga que ser será , la lógica de las acciones tiene su particular mecánica , el tiempo que queda no es para peleas sin sentido, lo que tengas igual lo pierdes cuando la muerte toca tu puerta y ten por seguro que no importa cuánto corras, te cuides, no fumes, no comas otros animales , te mediques o te alejes igual te encontrará para llevarte, como mucho debemos cuidar el ambiente para dejar algo a nuestros hijos , nietos o seres afines con lo cual vivir el tiempo que les toque, quiero pensar que el espanto por el accidente casi fatal que sufrí, borró cualquier recuerdo posible así cuando me toque voy a ver el paisaje que dicen otros se ve, mientras pues voy tirando , buscando e intentando disfrutar la vida, no queda de otra.

José Ramón Briceño, 2020

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