Miguel Orellana

hace 6 meses · 14 min. de lectura · visibility ~10 ·

chat Contactar con el autor

thumb_up Relevante message Comentar

Nuestro hogar en lo universal, ese espacio de ser como soy y por ende deben aceptarme, o, cambiar por algo que debo ser; dependerá de los hábitos del “soy”, si mejorar, o empeorar y quedarnos encerrados dentro de la oscuridad, según “El Método Orellana” (Volumen IV).

Nuestro hogar en lo universal, ese espacio de ser como soy y por ende deben aceptarme, o, cambiar por algo que debo ser; dependerá de los hábitos del “soy”, si mejorar, o empeorar y quedarnos encerrados dentro de la oscuridad, según “El Método Orellana” (Volumen IV).

Hola bello ser, espero que estés bien, me gustaría que le des click a este link https://youtu.be/lMBpMW1s0Ec el cual te llevara a un video de fondo musical, dale play, minimiza, y empieza a escuchar la música, esto hará de ti un estado de tranquilidad, coloca el volumen adecuado que te permita hacer la lectura de forma relajada, y veras como todo fluye a través de todo tú ser universal, gracias!

Bienvenido:


El hogar, ¿qué entendemos por esta palabra?, se hace tan común pensar un concepto rápido y cotidiano como un denominador fluctuante que para el ser humano básico que no busca las alas del vuelo hacia un conocimiento de aprender todo lo que se pueda en esta vida, y mientras podamos caminar los pasos de ese cuerpo terrenal, siempre estará atado a simples definiciones que se asemejan a lo material, muy pocos se atreven a pensar más allá de lo normal, irse a otros lugares para entender que la vida es más amplia de lo que por ahora has visto, para muchos “el hogar” es simple y llanamente un lugar o un espacio para vivir y convivir, sea con un grupo de personas (llámese familia, amigos, conocidos, criadores, representantes, pareja, hijos, o “contigo mismo, el más difícil y bello a la vez”, etc…); pero como podremos expresar la verdadera esencia de lo que es un “hogar”, se debe suponer que este ambiente creado por algo o por alguien es para dar seguridad, calma, confianza, calor, inspiración, relajamiento, paz, reflexión, descanso, tranquilidad, aceptación, adaptación, modificación, cambios, transformaciones, entre otros; cuando relacionamos “el hogar” con la parte del ser espiritual del individuo dentro de los humanos como una persona, podemos entonces adentrarnos a través de esta palabra “hogar” en la psicología, filosofía, sociología, teología, espiritualismo, budismo, entre otras corrientes que nos ayudan a poder ver lo que a veces nuestra mente y corazón discuten para saber y descubrir “el soy o quien soy dentro de mi hogar”, si hacemos un estudio personal de nosotros mismos apartado de todo o incluso sumergido en el todo sea con lo universal, con la sociedad o con el gran creador que nos abrió el paso para llegar a este planeta y disfrutar de las experiencias que vamos a tener durante el viaje y el tiempo que nos sea presto según lo que nos toque a cada quien, podremos decir que “el hogar del ser” se refiere a todo lo que está dentro de lo factible de la existencia misma de la realidad simple ligada con todas las dimensiones que puedan verse, sentirse y palparse, dicha realidad se puede dividir tantas veces que se quiera y crear o estar en lo que llamamos “mundos paralelos en dimensiones universales”, viajes astrales, desdoblamientos, entre otros, pero lo que no se puede dividir es el individuo dentro del ser como humano, ya que este es “indivisible”, jamás podrás dividir lo que es, por más que el cuerpo pueda sufrir pérdidas de alguna parte, mientras el alma, el espíritu, la mente y el ser sigan vivos, sigue siendo uno solo como tal, en cambio “la personalidad” no es para nada indivisible al igual que nuestro “hogar en lo universal”, porque por más que puede venir con algún rasgo de vidas pasadas si es el caso de una reencarnación, o si es tu primer viaje a este mundo, quizás con suerte puedas llegar con algo que te defina en el principio de una personalidad netamente pura y sin daño alguno incluyendo nuestra casa espiritual, pero solo eso dura muy poco, porque la personalidad al igual que el hogar del ser, siempre sufrirá de forma excelente o mala muchos cambios a medida que el humano se va desarrollando en su entorno, por ende, cuando tratamos el tema del “hogar dentro del ser humano”, es la parte donde tú puedas sentirte bien contigo mismo, saber quién eres, que te define, cuáles son tus cualidades y defectos, tus virtudes, tus anhelos, tus dones, tus planes a futuro, tus acciones en el presente y tus aceptaciones y transformaciones que puede traer a colación desde ese pasado que aún puede estar palpitando en tu día a día, y por eso en el sentido de la vida manejamos nuestro hogar de muchas formas, si lo vemos en el punto de vista material un hogar se crea a base de un plan, un esquema que se transforma en un plano de ingeniaría, y esto a su vez con personas expertas, otras que son aprendiz, y el resto que seria los materiales a utilizar para llevar a cabo una idea que estaba en la mente, luego en un papel y después hacerlo realidad a la vista de ese sentir y ese palpar, es cuando damos inicio a empezar a vivir y convivir dentro de ese espacio, dicho circulo o cuadrado de ese hogar puede ser llenado con objetos materiales que forma parte de lo que somos o de los gustos que nos pueden brindar y dar alegría, comodidad y seguridad a las emociones y sentimientos en esa liga perfecta de la mente y el corazón, luego es probable que otros seres humanos, animales o seres mágicos (por si crees más allá de la realidad) formen parte de ese hogar, y ahí vienen las adaptaciones, modificaciones y cambios para un mejor vivir y convivir con esa otra personalidad (soy) que está dentro de ese ser nuevo que llego o se presentó como cosas de la vida, y dependerá de nosotros si podremos estar cómodos, si cambiar ciertos patrones conductuales o si solo nos encerramos en nuestro propio “Yo” y decir “¡no puedo más¡”, “así no soy”, o, “soy lo que soy porque simplemente nada ni nadie me va a hacer cambiar”, pero ahí justamente está el detalle, lo que eres y quien eres ¿está bien para ti?, ¿está bien o mal visto para los otros?, sin darle importancia s sus pensamientos, o, ¿está bien para tu felicidad a pesar de que tiene que existir el reconocimiento de que ese “soy” tiene que cambiar por otro “soy mejor”?, pues cada cosa en su lugar, y cada lugar son diferentes espacios, y los espacios se hacen nada si no existe dentro del hogar del ser, del espiritual, del universal, y por último, del hogar material, que pese a que pueda estar fuera de nosotros, es donde nosotros estaremos dentro de él, es decir, “sin hogar no hay felicidad, ni paz, ni tranquilidad, ni calma y mucho menos definir ese “soy” de forma positiva, porque por más que podamos expresar lo que somos, si está bien para nosotros nos quedamos como conformista sin buscar esa versión mejor que podremos conocer de nosotros mismos, porque si te sientes bien con lo que eres, y te quedas ahí, entonces jamás podrás presentarte a nuevos conocimientos que te ayudaran a conocer otro “soy” de lo que por ahora eres, y si esta personalidad que has definido no es algo bueno para ti, pero tú crees que sí, puede ser que tu hogar se torne algo oscuro para tu vida y no permitir que la luz de otros seres vivos iluminen el cambio que tú necesitas”, por eso, siempre es bueno tratar de asegurarnos realmente quienes somos antes nosotros mismos sin que exista el orgullo, la soberbia y el ego que opaque lo que pueda estar mal en ti, ese algo que está haciendo que te alejes cada vez mas de todo aquello que quiera acercarse a lo que tú eres, porque algunos aun piensan que tu vales la pena.

La vida del ser humano se puede mezclar con ese “hogar” aun en el sentido material y mundano, es decir, se puede dañar, arreglar, modificar, achicar, agrandar, cambiar lo que está dentro para moverlo a otro lado, dar una mejor vista, buscar espacio para colocar otra cosa, o llegar al extremo de no necesitar más ese algo y votarlo o venderlo para luego mejorar o empeorar ese espacio que se ve en esa nada que se le da vida porque así tú lo has decidido, las modificaciones y arreglos que tenga dicho hogar puede tomar tiempo sea por factor dinero, ideas, materiales (si existe o no, o, hay que fabricarlo a lo personal) y este tiempo puede traer causas y efectos hacia consecuencias relativas en lo negativo o lo más esperado en lo positivo, y así pasa con nuestro hogar interno (ser universal, ser esencial y ser espiritual), ese lugar especial que está dentro de cada uno (mente, alma y espíritu), el ser humano es como una vivienda, puede durar toda una vida siendo la misma persona sin cambiar nada o puede decidir empezar a cambiar lo que está mal empezando desde lo personal y hasta lo que se encuentre en su “yo exterior”, puesto que la idea es querer comprender que necesitamos aprender a no encerrarnos tanto en lo que podamos ser, creer, ver, sentir y palpar, porque cuando nos definimos en una sola personalidad del “soy”, sin importar que esto afecte de forma directa o indirecta a nuestro circulo dorado (confianza, seguridad, amor, valores, principios, etc…), círculo social y circulo universal, entonces no estamos dispuesto a ver el mundo según la personalidad de cada quien y de cada cosa que podamos ver, porque parte del “soy” también tiene relación con el sentir de los demás, ser empáticos, amorosos, comprensivos, colaborador, servidor, consejero, asesor, maestro de vida, jardinero (siembras hoy, cosechas mañana), etc…, y aunque muchas veces no estemos de acuerdo, tenemos que bajar la guardia de vez en cuando, porque nunca se sabe de quién o como podremos experimentar algo nuevo que nuestro “soy” estaba esperando, a decir verdad, es estar abierto a dejar atrás los orgullos para así entrar a otros hogares del ser humano aunque sea por curiosidad y conocer el mundo de cada quien, ese hogar de cada uno en su ser, ese universo que está en lo más profundo de toda su alma y de su espíritu, y esto tiene que ver con los hábitos y costumbres que sea crea en nuestras vidas (hogar), nuestro hogar (alma, espíritu y ser), nuestro espacio en lo personal (emociones y sentimientos) y nuestro soy del yo interno y yo externo (personalidad; mente y corazón).

Los hábitos, estos puede ser desde uno, hasta millones que podemos tomarlos, moldearlos y/o transformarlos como parte de ese algo cotidiano que va formando cada medida dentro de la unidad de todo lo que somos, se van haciendo costumbres, manías, practicas, uso diario, y rutinas de cualquier cosa que nos las pasamos haciendo todos los días desde que vemos el primer brillo de la luz de un nuevo amanecer, el humano es tan co-dependiente de necesitar de los hábitos para hacer de su vida algo fácil y cómodo, que si nos los tiene, puede ser que sienta que algo falta en su vida, desde preparar una simple taza de café con el toque de azúcar perfecta y el acompañamiento de una galleta que siempre pones debajo del microondas, porque simplemente así lo decidiste la primera vez y así lo dejaste porque se hizo algo bien y algo cotidiano para ti, si al levantarte no encuentras esa galleta que sueles poner en las noche antes de dormir, entonces pudieras ser que tu mundo unipersonal se derrumbe por segundos, minutos, horas o días tratando de explicarte qué fue o qué paso del porqué esa galleta no estaba en su sitio un día antes como solías hacerlo, los hábitos en el ser humano aparte de ser algo tan simple como el ejemplo que te di, se puede evolucionar hacia otras cosas, hacer mercado los domingos nada más, hacer ejercicio un lunes a las 5 pm, lavar las sabanas y cortinas un día sábado a las 3 pm, bañarte todos los días entre una y tres veces diarias, dependiendo del calor o si te ensuciaste por algún motivo, si tienes pareja pues hacer muchas cosas juntos dependiendo de lo que se vaya a hacer y cada una tendrá su horario como es debido según tus creaciones en las costumbres que hiciste, hasta incluso en base de la relación sexual se puede crear una rutina de tener dicho acto a ciertas horas ya planificadas, y así sucesivamente, hábitos y más hábitos que necesitamos crear y aceptarlos en nuestros día a día, pero basta y sobra que algo cambie, para que tú te molestes, confrontes y hagas de eso un problema hasta a veces innecesario, y así como esto, vamos creando otros hábitos buenos y peligrosos que va más allá de algo superficial, se trata de nuestro cuerpo, mente, espíritu y alma, puedes agarrar la práctica de hacer ejercicio para sanar tu cuerpo, puedes comer sano si sabes que esto alargara el tiempo según tú en este plano terrenal, leer un libro cada tres días hasta terminarlo sabiendo que esto ayudará a tener más conocimiento (pero eso sí, que nunca falte esa taza de té con ese trapito azul debajo de él), puedes salir de vez en cuando para un cine, un teatro, un concierto o a ese restaurant favorito que está a tres cuadras o a seis kilómetros de tu entorno del hogar, puedes practicar yoga si quieres, meditación si puedes, dejar la soledad si te arriesgas a buscar algo más fuera de ti, puedes ver el mundo de otra forma, puedes y debes despertar tu conciencia si así lo sientes, y todo se transforma en “puedes, acepto, soy, cambio y seré, y ahora soy”, pues los hábitos van acoplándonos dentro y fuera de lo que nuestra personalidad le permite porque sencillamente “el ser” y “el soy” se siente feliz, regocijante y cómodo; pero que pasa si llegamos a crear, tomar y/o aceptar hábitos que sean malos para nosotros pero que “ese nosotros” no lo ve así, pues sería un caos escondido, ya que según tu esa costumbre que tienes o ese vicio, esa obsesión, ese comportamiento, o esa forma de ser, de mostrarte y de expresar es lo que te define sobre lo que eres y por el cual así te conocen y así deben aceptarte, pues vamos a suponer que tu agarraste el hábito de tomar licor todos los días a las 7 pm, y dices “son solo 5 cervezas”, pero luego sin darte cuenta esas 5 latas de cervezas se transforman y evolucionan a 10, después a 15, luego a 30 y así pasan los días hasta que te conviertes en una persona alcohólica, y vienen los problemas, los rollos, las discusiones con quien sea, con tu hogar interno, hogar externo, pareja, hijos, amistades, etc… que ibas a pensar tu que 5 cervezas se tornarían en algo oscuro para todo lo que te circunda en tu yo externo, porque en el momento que estas sobrio, quizás tu yo interno trata de buscar la ayuda que necesitas para cambiar lo que está mal en ti, pero después recaes y vienes otra vez a sumergirte en ese hogar que está dentro de la oscuridad sin dejar que nada ni nadie te ayude a cambiar y dar luz a tus pasos dentro de esa nada, ¿y que logras con esto?, desprecio, decepción, vergüenza, tristeza, alejamiento, etc…, y así como este ejemplo que te di, pasa con todo los malos hábitos, vicios, malos pasos, malas decisiones, malas planificaciones, malas ideas, y todo lo malo porque en ningún momento paraste para aunque sea pensar las cosas un poco, a veces tenemos que tomar riesgo, es verdad, pero todo riesgo, tuvo un instante de reflexión, así sea por un minuto, que tal si tu forma de ser no es de agrado para los demás, tú dices “me sabe lo que piensen los demás, nadie me cambiara”, pues todo depende de quién eres y que serás, está bien que tu defiendas “tu soy” a través de “tú personalidad”, pero todo se puede aceptar mientras y cuando hagas un bien para tu hogar interno, universal, externo y para tu hogar social, pero si eso que eres gracias a tus hábitos, tu soy, tu personalidad y tu forma de ser, afecta a todo lo que te rodea y lo que te den amor de verdad, entonces algo debes cambiar, algún habito debes transformar o dejar, recuerda que todo en exceso es peligroso, porque algún día se producirá el daño, pero si sabes las medidas para que la unidades se mantengan firme, puede ser que nunca el exceso forme parte de algo malo, sino algo cotidiano que se hace habito y si es bueno o malo, dependerá del uso que se le dé, debemos esperar que las buenas costumbres se hagan más y se evolucione para mejor, y que las malas se use de modo cuidadoso sin traer consecuencias a nada en nosotros y en los demás, un ejemplo sencillo de esto sería aquellas personas que fuman cigarros, supongamos que estas en un grupo de diez personas donde siete fuman, pues las otras tres lo aceptan o simplemente se van (es su decisión, aguantar un poco o irse por sentirse incomodo), pero si convives con una persona que no fuma y tu sueles fumar dentro de ese hogar, y esta persona te pide que fumes en el balcón o fuera del espacio para no impregnar con ese olor dicho ambiente donde viven y no dañar la salud de quien lo aspira aparte de ti, tu deber es salir y fumarte tu cigarro fuera de aquello que se siente inconforme con tu mal hábito, luego lavarte la cara, cepillarte los dientes y seguir con tu vida, aunque “el deber ser” sería realmente dejar de fumar cigarro, ¿cierto?, pero como no has tomado esa decisión todavía, entonces debes llegar a un acuerdo de paz para que otros no sufran lo que tu mal vicio produce en causa y efecto a los que están contigo, pero si tú dices “bueno, te la calas, así soy yo, yo fumo donde quiera porque esta también es mi casa, es más, así me conociste, triste por ti, tu veras”, entonces la otra persona tiene el total derecho moral de alejarse de ti porque así no va a poder vivir tranquilamente contigo, primero porque no soporta el olor, y si te ama, entonces lo primero sería no soportar que te hagas daño, pero te respeta ese vicio (aunque no quiera), porque sabe y está consciente que era un hábito que formaba parte de lo que eres, y esto no quiere decir que se la tiene que calar toda la vida, es entonces el acuerdo unitario de ver que se hace con respecto a poder vivir y convivir dentro y fuera de un hogar donde se acogen buenas y malas costumbres, es reconocer, aceptar, cambiar y/o moldear lo que está mal en nosotros para poder consagrar algo bueno para nosotros y aprender que estamos en el deber de hacer lo imposible de que algunas cosas puede ser para mejor y dejar que la oscuridad se vaya por siempre, no permitirle que “nuestro soy” nos aleje de quien pueda acercarse a nosotros a pesar de ser lo que somos, no con esto te digo que dejes de tener buenos o malos hábitos en lo material, corporal, mental, espiritual, universal, transcendental, entre otros, todo dependerá de que tan bueno y de que tan malo son estas creaciones que vamos haciendo en lo personal, porque nadie tiene que batallar con cosas negativas sabiendo que algo puede suceder desde el punto de vista de quien nos pueda hacer daño o nos afecte gracias a esas manías que ha hecho durante toda su vida, la idea es hacer una balanza para sentirnos estables con todo aquello que nos define ante nosotros, ante los seres queridos, los conocidos y ante la sociedad donde algunos podrán llegar a ese círculo dorado que también se hace habito del día a día y que solo tal vez pueda cambiar algo en positivo si decidimos que es momento de hacer y crear algo nuevo sin dejar nuestra esencia, nuestra personalidad y nuestras buenas costumbres a todo lo que se pueda referir a valores y principios de cómo ser excelente, buenos y bondadosos humanos mientras y cuando el amor este presente como un todo universal.

Así que querido lector, vamos a comprender de una buena vez que no todo es lo que parece, siempre las cosas llegan por sorpresas, otras llegan con avisos y otras son tan misteriosas que nunca entenderemos cómo fue o cómo paso eso que nos pudo afectar y cambiar nuestra forma de ser, por tal motivo, si nosotros vamos caminando la vida según nuestros únicos pensamientos sin que nada nos atormente, pues esto puede llegar a la obsesión de quedarnos completamente solos porque cuando alguien se nos acerque durante ese recorrido y vemos que no piensa según nuestros criterios, pues enseguida lo mandamos lejos ya que nunca permitiremos que algo cambie nuestra manera de ser, por una parte está muy bien que quieras poner muros a todo lo que eres porque seguramente te ha costado mucho trabajo convertirte en eso que eres ahora, pero si no permites el acompañamiento de algo o de alguien que piense distinto a ti, nunca sabrás si quizás pueda servirte para un futuro sobre cualquier otra cosa que vayas a hacer, no te aferres ni te apegues tanto a los hábitos que vas creando y encerrando en esa oscuridad, que vas diseñando para darle más luz a tu nuevo soy, y que vas tomando, sean propios o ajenos donde aprendiste que tal vez sea bueno o malo para ti, todo varia, cambia y se transforma, si tu hiciste de tus pensamiento algo libre para tener criterio propio, esta excelente, pero si tu hiciste del pensamiento algo único y que todo aquel que no esté de acuerdo contigo lo desechas de una vez, entonces jamás estarás abierto a ver otros puntos de vistas aunque estén equivocados, porque el verdadero aprendizaje de la vida es tomar lo bueno para mejorarlo, y lo malo sea de donde provenga, agarrarlo, eliminarlo, renacerlo entre la quema y crear algo totalmente grandioso para el beneficio de un bien común, tenemos que saber que muchas veces no todo es según lo que queramos ser, que todo no debe girar a nuestro hogar personal, que todo es como nosotros lo pensamos, que nada, absolutamente nada va a cambiar porque hemos decidido ser quienes somos y así se va a quedar, y cuando vienes a ver desde otra perspectiva si logras hacerlo, te darás cuenta que te has sumergido tanto en esa oscuridad por el cual tú mismo has luchado por salir, sin dejar que nadie más te alumbre un camino distinto a pesar que no era el que tu querías agarrar, ya quedará de nuestra parte reflexionar y analizar si nuestras conductas, pensamientos, hábitos, costumbres, forma de ser y de expresar es lo mejor que podamos tener, y si realmente alguna de ellas merecen tener un vuelco total y hacer de esto algo nuevo para que nuestro hogar principal tenga sentido en todo lo que hagamos, mejoremos nuestro hogar, cambiemos lo que no está bien, y compartamos los buenos hábitos de ser cada día nuestra mejor versión, permitámonos que otros nos ayuden en la oscuridad, solo elimina el ego y el orgullo, aceptemos y defendamos lo que esté bien en nosotros, y radiquemos o cambiemos lo que está mal en nuestro hogar universal, quitémonos ese “así soy, así seré” y cambiémoslo a un nuevo “así soy, mejorare, y ahora seré”, “solo aprende a despejar los ruidos de la vida y acepta el sonido de la misma, porque dichos ruidos si vienen de ti mismo, es porque tu hogar principal ya no soporta seguir en la oscuridad, y es cuando todo lo que eres, todo tu soy y todo lo que te define tiene la oportunidad de evolucionar para encontrarse a sí mismo en una versión mejor que la creación se la dio visualizar a través de algún nuevo habito que esta vez no es diseñado por ti, es elaborado por algo más grandioso que solo debes dejar fluir, porque sencillamente es el universo hablándote”, no te empeñes en alejar todo porque eres lo que eres, porque al final, esos pocos, algún día también se alejaran de lo que justamente eres, y más, si nunca hiciste de ti algo nuevo y hermoso para la vida de todo tu hogar universal. Que el Gran Creador, el universo, la vida y el destino, regocijen tu hermoso corazón, bendiga todo tu ser y te glorifique siempre hacia una mejor vida de la que puedas tener ahora, un abrazo!

Atte. Prof. Miguel Orellana.


thumb_up Relevante message Comentar
Comentarios

Más artículos de Miguel Orellana

Ver blog
hace 1 semana · 13 min. de lectura

"El Método Orellana" (Volumen IV). Artículo número 17.

El sendero de la muerte lúgubre del ser, una opció ...

hace 1 mes · 13 min. de lectura

"El Método Orellana" (Volumen IV). Artículo número 15.

El sacrificio del despertar, una confesión de lo q ...

hace 2 meses · 8 min. de lectura

Un Soñador Perdido en El Planeta Equivocado

Un Soñador Perdido en El Planeta · Equivocado · “U ...