Miguel Orellana

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"El Método Orellana" (Volumen IV). Artículo número 16.

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Los Vínculos y los desprendimientos; dos cualidades afectivas que nos ayuda a reencontrarnos y reconciliarnos con nuestro espíritu y con el alma, siendo fundamental en el desarrollo del humano a través de algunos aspectos del “ser”, entre pensamientos, emociones, y sentimientos, aun sabiendo que esto pueda traer un dolor que luego debemos transmutarlo para bien, según “El Método Orellana” (Volumen IV).

 

Bienvenido:

 

En el psicoanálisis del humano podremos encontrar un mundo complejo que al principio cuando hacemos algún tipo de conexión para vincularnos o desprendernos nos puede resultar muy fácil al principio pero luego con el tiempo se puede transformar en algo difícil de poder aceptar o al menos que sea llevadero en nuestro día a día, ya que a medida que vamos obteniendo las capacidades adecuadas si en dado caso existe algún tipo de interés “desinteresado” o de intención para interconectarnos con lo que “sea propio o ajeno” a lo que nosotros somos, es ahí cuando entra la manifestación de la complejidad del “comprender y entender” todos “los pensamientos, las emociones y los sentimientos del humano” y hasta de cualquier otro ser vivo existente, tres aspectos que son sumamente importantes a la hora de tener la voluntad o la osadía de querer relacionarnos en el sentido de lo que es “relaciones interpersonales” con nuestro propio “ser” o con “el ser” de los demás; algunos humanos por experiencias pasadas se les puede hacer de manera “supranormal” y sin nada de miedo hacia el apego o aferros sobre estas conexiones con ellos mismos o con cualquier ser vivo que habite en su círculo dorado o social de manera externa, porque en el camino que han emprendido pudieron aprender a desenvolverse gracias a las enseñanzas que otros o que la vida les pudieron dar y que éste las aceptó sin nada a que temer, y sin medir el riesgo positivo o negativo de las consecuencias de la “causa y efecto” de forma consciente y mucho menos sabiendo que no perdería nada, porque se pierde más cuando no se hace el intento de lo que se quiere aceptar aun presintiendo que no sería de su agrado desde el principio, pero también sospechando que esto puede ser totalmente cambiado hacia su propio bien, llevándolo a querer expresar o mostrar lo que pudo transmutar con sus conocimientos que la misma vida durante el camino le fue impartiendo en todos sus desenvolvimientos, y después que pudo aceptar las vinculaciones que agarro o los desprendimientos que dejó ir vendrían las modificaciones y las transformaciones necesarias para darle su toque de originalidad, y así saber cómo y cuándo realmente seguir o terminar de vincularse y/o desprenderse de aquello que “es o fue” bueno o malo, pero a pesar de que todos los días podemos aprender algo nuevo, pues la vida se encargará también de darnos muchas sorpresas gratas o desagradables en las cuales algunas personas no estaban preparadas o al menos advertidas con las herramientas de “un saber” para así lograr “comprender y entender” lo necesario y actuar de la manera más idónea, relevante o indicada para que dicha vinculación o desprendimiento no nos pueda afectar de una mala manera o hacer daño en lo más interno de nuestro universo; otras personas no son tan dadas a la hora de querer vincularse porque saben que luego el desprendimiento puede ser un proceso fatal o muy difícil de sobrellevar o de hacer, sometiéndose siempre a un alejamiento o sacrificándose a no ligarse con los pensamientos, emociones o sentimientos fuera de ellos mismos, donde algunos serán hasta calificados como personas muy egocéntricas creyéndose en su “yo superior” por encima de la humildad y la sencillez humana, y otros solos son personas que por culpa de pequeños o grandes traumas del pasado aprendieron forzosamente a no conectarse todo el tiempo con nada y con nadie, solo cuando sea necesario (interés) y lamentablemente son catalogadas como “frías”, “calculadoras” o “errantes” que van de puertas en puertas (pensamientos-conocimientos-experiencias) sin quedarse mucho rato en el hogar espiritual o del alma de cada ser vivo, y no porque no quieran contagiarse de estos tres aspectos fundamentales de la humanidad (pensamientos, emociones y sentimientos) fuera de su “yo interno”, es que estas personas se trazaron una meta (lo que sea que quiera) en su vida y hasta no lograrla no descansaran hasta poder obtener su premio mayor, y cuando logran recibirlo y llega el descanso momentáneo mas no permanente y ven que existe algo que pueda distraerlas y atarlas a un lugar (vínculos) así sea de la manera más sublimemente bella e inocente, horrible y culpable, atractiva y refutable, solo se ponen de pie, recogen todo y se van (desprendimientos por miedos) porque presienten que si se quedan quizás sus otras metas en la vida pudieran estar capcionadas a no lograrse en el tiempo que puede justificar su propio juicio y razón de ser y de estar, y a la vez de no permanecer, solo agradecen por el instante recibido y se marchan sin mirar atrás, aun sabiendo que esto pudiera hacerles algún tipo de bien en ellos, pero según sus experiencias pasadas donde las circunstancias no fueron valoradas o premiadas prefieren irse que quedarse, y muchos de ellos se le predominan como personas “caminantes”, “no permanentes” o sencillamente “nómadas”, pero cuando miramos al fondo de estas clases de personas es porque detrás de toda esa personalidad y forma de ser se haya algo muy grande que los limita a no conectarse con nada y con nadie, eliminando así la vinculación con algunos de los principales aspectos que nos pueda relacionar hacia cualquier ser vivo, “el amor, la empatía y la hermandad”, y te das cuenta que dentro de todo ese cascaron interpuesto por ellos mismo se consiguen las barreras de la timidez, el miedo y la falta de afecto hacia el otro, siendo esto otros aspectos primordiales de las cualidades principales para el desarrollo de la humanidad, pero estando claros que a su vez y muy irónicamente o paradójicamente sería una buena manera de vivir, pero si la humanidad completa viviera de esta manera estoy seguro que el desarrollo humano “muy fríamente” pudiera ocasionar un gran salto a la evolución, pero por otra parte y no menos importante, si solo la humanidad se acostumbrara a vivir de esa forma entonces los aspectos de los pensamientos, emociones y sentimientos se acabaría por completo haciendo del humano seres sin vínculos y sin nada a que los ate en esta vida; lo que pasa es que cuando muchos leen o escuchan la palabra “atar” la confunden con lo malo, también podemos atarnos permanentemente a lo bueno sabiendo que esto pudiera traernos felicidad, energías positivas, serenidad, comodidad y agrado entre nosotros, al igual que dolor, sufrimientos o daños a la hora que ya no esté, pero que si no lo vivimos, nunca lo sabremos. Es necesario explicarles de una manera muy sencilla a través de las divisiones que algunos preferimos realizar cuando hablamos de “vínculos y desprendimientos” en el humano; entonces, les voy a dividir en tres partes un pequeño análisis que hice sobre lo que serían “los pensamientos, las emociones y los sentimientos” para la importancia de las relaciones humanas:

- 1re aspecto, “Los pensamientos”: Es el estado consciente y subconsciente de nuestra mente silenciosa, es decir, que toda idea, imagen, representaciones audiovisuales, ilusoria, intuitiva o percibida según nuestra propia realidad sea desde la primera dimensión del universo hasta su quinta transcendental será manejada, controlada o distribuida en nuestro cerebro para darle uso silencioso, ruidoso o armónico exteriorizado a lo que queremos o no expresar, los pensamientos creados por nosotros o impulsado por los demás podrán fluir a medida que otro emerge a la vez, haciendo que la mente se fuerce siempre al máximo para justamente “comprender y entender” lo que queramos o no, y tratar de llevar un orden en ese gran archivo infinito para no tirarnos al abismo de la locura o a los desórdenes transmisorios de las energías que guardamos o emitimos, haciendo de estos pensamientos un vaivén en “el equilibrio de la razón, la lógica y lo sublimatorio, si tan siquiera ser insoslayable”, y mucho menos “ser designatorio para reanudar lo que se espera poder hacer” o accionar al hecho de lo que se quiere en la realidad sostenible de la misma “conciencia” del “ser”, del “yo” y del “soy” para mantenernos siempre consciente de aquello que podamos pensar y accionar si en dado caso pudimos reflexionar antes de querer expresar o actuar para así evitarnos cualquier arrepentimiento o error creado por nosotros mismos, donde algunos quizás harán el papel hasta de victimas tratando de llevar su propia culpa a los demás que ni siquiera estuvieron ni cerca del mismo problema que se creó o que tal vez se designó con total alevosía, porque lamentablemente cuando el humano no tiene la atención que amerita a veces busca que otros los busquen porque todo el tiempo necesitan formar parte de algo, cosa que resulta inequívoca para algunos cuando se quiere vincularnos o desprendernos de cualquier cosa que nos pueda causar grandes afectos positivos en lo que somos o trágicos daños a lo que somos, y a lo mejor “a lo que no somos pero actuamos según son los demás”, porque sin querer queriendo accionamos “la imitación inconsciente”, pero resulta curioso que dentro de los pensamientos siempre surgen diferentes realidades a lo que se quiere, y dentro de estos mundos paralelos reales se encuentra el más importante y tristemente no tomado en cuenta por aquellos que no ven el mundo fuera de su realidad, me refiero al “inconsciente racional”, el cual siempre se muestra como aquello que nos puede traer alivios, serenidades y relajaciones, pero como la realidad es tan importante para nosotros si la sabemos aceptar y controlar para solo crear cosas buenas y no malas, pues el subconsciente y su consciencia nos protegerá de cualquier obra o acción que hagamos a través de los pensamientos inconscientes, en virtud que cada individuo tiene como plenitud la existencia de su propio universo que pareciera ser infinito, la otra cara de la moneda es cuando el individuo se hace “finito” para limitarse a una amplia gama de interconexión con su propio “ser” y/o el “des-ser” (la falta de ser) del humano, porque les cuesta conectarse con aquello que les pueda traer más tarde atracciones positivas o complicaciones negativas que querían evitarse (alejamientos por temor), desde “saber la verdad” de cualquier cosa o  hasta de “amar lo que algún día pudieran perder según sus actitudes y aptitudes”, y que si no expresan hacia aquello lo que sienten en su alma, más tarde podrían venir “los arrepentimientos” y llevarlos al peor de los sentimientos, es decir, “al de la culpa”, y esto será algo muy terrible para luego poder superarlo con el tiempo, donde deberán aprender a pedir perdón, perdonarse ellos, y luego ir soltando el hilo del cometa para que este sea libre en el aire de la tranquilidad, porque debemos aceptar el hecho de que la vida “pone y quita” a cada instante, y solemos muchas veces ignorar la razón de que todo pasa “siempre por algo” aunque algunas repuestas estén a nuestras vistas y no la podamos verlas, sencillamente porque nos cegamos ante la verdad que está puesta incluso desde lo más profundo de lo que somos, y es ahí donde los pensamientos juegan un papel importante, sea entre el presente vivencial, los recuerdos o los planes a futuros que a veces suelen ser coaccionados por lo que nunca aprendimos a desprender y a su vez “desaprender” para luego aprender. 

- 2do aspecto, “Las Emociones”: Son todas las reacciones alegóricas que están interconectadas con la mente, el corazón y “el ombligo”, generadas gradualmente e interpuestas o de manera sorpresivas por todo lo que podamos recibir y sentir entre las emociones más destacadas e importantes de muchas que se hacen infinitas, entre ellas encontramos la alegría, tristeza, miedo, sorpresa, enfado, odio, rencor, asco, confianza, interés, desinterés, admiración, ansiedad, depresión, asombro, diversión, deseo, anhelo, melancolía, nostalgia, orgullo, serenidad, esperanza, resentimiento, culpa, desprecio, ira, gratitud, entre otras, y todas estas emociones nos llevaran a muchos cambios de personalidades siempre y cuando mantengamos nuestro único “ser como soy sabiendo que puedo ser otro que no soy” (originalidad, cambios, aceptación, modificación y transformación hacia una nueva versión de tu “yo”), es decir, a la hora de querer con total propósito de permitirnos la idea accionada de conectarnos con todo aquello para aceptar lo que nos pueda faltar en nuestras vidas o lo que creemos que le puede hacer falta a nuestro “soy”, “yo” y al “ser”, es ahí cuando damos hincapié que sin necesidad de opacarnos o limitarnos a nada podremos mostrarnos tal y como somos, aun sabiendo que “sí debemos” hacer algo “diferente para ser mejor”, tampoco ponernos límites a querer cambiar en esos “aspectos personales” que nos pueda llevar a otras “relaciones externas personales”, porque lo bueno de ser únicos y originales nos llevarán siempre a caminos diferentes sin nada a que tenerle “miedo”, una de las emociones más sobresalientes que a cada segundo debemos eliminarla de nuestra mente, porque si la mente acepta solo esta emoción como algo primordial en nuestras vidas ante cualquier situación, circunstancia, designio, o ideas, pues simplemente el corazón será pisoteado sin derecho a replicas o que éste pueda opinar o criticar lo que realmente siente para permitirle “su razón de ser” y formar parte de lo que “deber ser”, pero si el miedo solo sigue ahí latente en la mente entonces mucho menos el corazón podrá vincularse con “el ombligo” que es tan importante en las energías de “las relaciones del humano”, y éste será el total responsable lastimosamente de absorber todo lo que pueda estar presente en el lugar donde estemos a través de las mismas energías que muchos no ven porque se ciegan solitos por la excusa vagamente aprobada de vivir “netamente en una realidad” despreciablemente distorsionada por lo pagano, lo material, lo mundano y nada espiritual, trayendo como consecuencia a no “convivir con las otras dimensiones de las realidades de nuestras consciencias”, subconscientes e inconscientes, pero a su vez parece mentira que “el miedo es necesario” porque es un impulsor de aquello que te dice “no puedes hacerlo, no debes por qué hacerlo, y no quieres por qué tenerlo, y mucho menos, no es necesario que lo hagas”, y es ahí cuando la persona inteligente agarra esta emoción y la transforma en un reto para lograr lo que pudiera ser algo bueno para la mente, el corazón y el ombligo, en el caso de la mente es porque ella es muy poderosa a la hora de que la palabra sea nuestro inicio o fin de lo que queramos, incluso aun cuando se conservaba como solo un pensamiento, juzgando o dando inicio al juicio de lo que sería quizás algo supersticioso o “condescendiente contigo o con los demás” si es el caso de las conjeturas que hacemos sin estar seguro de lo que realmente puede ser o “es”; en el caso del corazón es porque él debe sentirse identificado y anexado con todos los vínculos que lo puedan interconectar con todo aquello que le produzca satisfacción de manera desinteresada a lo que es “el verdadero sentimiento” que nos lleva a querer relacionarnos con todo y con “todos”, me refiero a la palabra que dio avance a “la creación”, y es justamente “el amor, que todo lo puede a la hora de unirnos, vincularnos y relacionarnos entre todos de manera afectuosa, hermosa y desinteresada”, porque sencillamente es el más puro sentimiento que puede hacer que todo cambie a mejor si se quiere a la hora de solo aceptar la mejoría y la evolución de cada ser viviente que habitamos en este mundo terrenal; y en el caso del “ombligo” es el más importante “receptor” de todas las uniones que nos puede entrelazar con aquello que sea bueno o malo para nuestra mente y nuestro corazón, porque cuando el esperma se fecunda en el embrión de “la madre vida” es lo primero que se forma, ya que de él dependerá que esta nueva creación como un ser vivo que “ya existe como tal” (aunque muchos no lo vean así) es lo que mantendrá con vida a lo que viene pronto a este primer viaje en lo terrenal, porque el alma que pueda encarnar en este cuerpo físico tendrá la oportunidad de experimentar con total propósito y lógica tener una vida sabiendo que nada será a como era antes cuando existía como “solo luz en un universo ultra-dimensional”, solo que aceptó el reto de venir y de transcender evolutivamente paso a paso a través de su desarrollo, desenvolvimiento y experiencia que le valdrán de mucho para que pueda lograr todo lo que quiere hacer, teniendo en cuenta que una de las razones de venir a este mundo es vincularse con el amor y desprenderse de lo que le pueda causar dolor alguno, pero que irónicamente cuando el amor se acaba en cada vivencia que tenga es ahí cuando el desprendimiento juega un papel entre “la tristeza, el reencuentro y la reconciliación” de lo que fue y ya no es, por tal motivo, “el ombligo” es lo que conecta a través de todas nuestras venas lo que fluye por si solo porque sabe que “la sangre” es el agua de vida que tomamos desde el primer segundo en que existimos “en el vientre de la madre vida”, por ende, es el mayor vinculante con las energías positivas y negativas que emitimos o absorbemos dependiendo de los espacios y ambientes en que nos encontremos, pero no con esto nos vamos a limitar a no estar presente en cada lugar con las ganas de relacionarnos con todos los seres vivos que nos puedan ofrecer su amor, su pureza y su más fiel consentimiento del regocijo mutuo, goce de alegría, y deseos y actos analíticos entre la conexión, el apego, el soltar y volver a unir cuando sea necesario y así “recomenzar a experimentar”, ya que “todo es un ciclo”, porque así como la sangre fluye para mantenernos con vida, así son las energías para darnos luz cuando sintamos la oscuridad en nosotros o en los demás, por eso es que el ombligo es nuestra mayor fuente de vida vinculativa.

- 3re aspecto, “Los Sentimientos”: Es todo aquello que nos caracteriza por ser y por existir, es lo que realmente nos hace ser seres especiales, únicos, diferentes, y sobre todo es lo que nos puede llevar a conocer otras dimensiones de la mente y del corazón a través la consciencia, subconsciente e inconsciente, utilizando como alimento al espíritu y al alma para así poder transportarnos a conocernos en la profundidad de nuestro amado universo, ese que se haya dentro de nosotros, y a su vez “el de cualquier ser vivo” con el que podamos hacer relación y sentirnos en la capacidad de hurgar para ver todo lo bueno y todo lo malo, porque cada uno de nosotros tenemos algo que ofrecer, solo que al momento de nuestro nacimiento no lo sabemos, ni siquiera los que nos crearon en lo terrenal, pero a medida que vamos desarrollándonos si es a nuestra voluntad de querer descubrir lo que somos y lo qué seremos, entonces la idea de viajar en lo interno y externo será lo más fundamental para nuestro crecimiento personal, y ese viaje solo se hará real cuando queramos ver el mundo con verdaderos sentimientos, y el más específico sería como bien sabemos “el amor”, pero para que esto se dé tiene que iniciarse a través de otros sentimientos, tal como el gusto, aprecio, afecto, y cariño, cuatro elementos realmente excepcionales para que el amor pueda convertirse en la energía con más alta frecuencia para que su vibración esté por encima de cualquier mal, pero solo debemos darnos permiso a querer “vivir en amor y dar amor a los demás, porque si no nuestro camino estará perdido”, y si esto no sucede, entonces las vinculaciones o los desprendimientos nunca sucederán de la manera como el agua del rio puede fluir gracias a que las piedras están alineadas “a como debe ser”, porque si no lo están y una hoja cae de un árbol y tapa cualquier grieta que pueda dar luz a la entrada de las energías del amor, entonces el amor se estancara hasta que algo interno o externo haga que retome el proceso de solo seguir entrelazándose con todo aquello que nos pueda hacer solo un bien, pero sucederá si quitamos la hoja que no permite el paso del agua entre las piedras, llenándonos de alegrías, positivismo, y empatía hacia nosotros mismos y con todo aquello que se haga prójimo a lo que somos,  porque si nos vaciamos de amor, pues nada bueno saldrá a lo que somos realmente, humanos.

Así que querido lector, seré breve para culminar este artículo, “vincúlate con todo lo bueno que pueda ayudarte a tu crecimiento personal, desde el amor, el regocijo y la pureza de lo verdadero que viene del espíritu y del alma, sabiendo que algún día deberás desprenderte de eso mas no olvidarte de ello, porque quizás deje de existir o deje de estar, pero sin importar cuán doloroso pueda ser, lo importante es saber que hiciste lo necesario para el bien de múltiples conexiones, que te ayudaron a reencontrarte y reconciliarte con lo que una vez estabas negando a dar, “amor”, y si esto se va de ti, simplemente, eres nada”. Que el Gran Creador, el universo, la vida y el destino, regocijen tu hermoso corazón, bendiga todo tu ser y te glorifique siempre hacia una mejor vida de la que puedas tener ahora, un abrazo! 

Atte. Prof. Miguel Orellana. 

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